¡Bienvenidos!

LA FOTOGRAFÍA,

el arte de dibujar con la luz, es un ejercicio de observación y el resultado un golpe de suerte. Una buena foto la hace cualquier maquina; una buena serie la hacen solo los fotógrafos. Cuidado, son verídicas y sin embargo mienten. Empiezas buscando la felicidad que te da conseguir una imagen única y bella, pero cuando te metes en el ajo te das cuenta que sin proyecto fotográfico no eres nadie

Dedicado a mi MARIBEL, por su apoyo.

CADA SEMANA, UNAS FOTOS: JUNICHI HAKOYAMA





Una fotografía tiene que tender a ser simple; demasiada información, deja menos espacio para la imaginación.

Una fotografía necesita tener luz y sombra. La luz será quien centre el foco de la información importante, mientras que la sombra suprimirá la información innecesaria para dejar paso a la imaginación.

En la fotografía tiene que haber una persona que sirva como cauce para que el espectador pueda seguir ampliando su imaginación. No importa que la luz y el espacio sean lo suficientemente bellos; si no hay una persona la imagen no está completa. El espacio creado por la luz y la sombra sólo existe por un momento y la persona que pasa por allí también existe sólo por un instante. Precisamente ese ese momento de coincidencia entre luz, sombra y persona, no es fácil captarlo en una fotografía, pero el esfuerzo para tratar de conseguirlo merece la pena.



























































21 de Noviembre.

EL LIMITE AZUL


Si te busco, vienes y acudes a mi encuentro, y se produce el momento que alguien acertadamente ha dado en llamar, "dialogos desde la orilla".



SUPERLUNA





Este mundo actual se rige por las exageraciones.
Hace unos días en EEUU, sus votantes han decidido votar la exageración, algo que parece llevarnos a una diversión sin sentido, a través de la incertidumbre.
Llevamos tres días hablando de algo que llaman “superluna” y para creérnoslo hay algunos que buscan plasmarlo fotográficamente, como si fuera la aparición de una Virgen. Hoy, después de una noche con los campos llenos de buscadores intrépidos, nos encontramos con superlunas plasmadas en imágenes, de toda clase y condición, y claro, a ver quién la pone más grande, con perdón. Y los autores esperando a ver hasta dónde llega numero del contador de “me gusta”, o el de los comentarios alborozados, con los más ridículos calificativos.
Estoy por hacer una recopilación de ellas y hacer una visualización, en este caso experimental, de lo ridículo de la condición humana.