2024/04/11
ESPACIO DE SILENCIO
© Alfredo Oliva
Estos días, mi admirado Alfredo
Oliva ha publicado esta imagen fotográfica con un título sugerente: "Proyecta tus deseos"
Diría yo que se podría realizar
un proyecto de deseos a partir de ese elemento urbano que son las vallas
publicitarias, que tanto llaman la atención a Julio Lopez Saguar. Una forma de
publicitarse, una forma de expresar las rabias, las emociones, los sueños, las
angustias… de cada uno. Podría ser una salida para estos “espacios
de silencio”, artilugios de otro siglo pasado que, como todo espacio de
silencio, permanece mudo, contemplativo en su morada, y se resiste a despedirse
de la vida. Sus beneficiarios ni se ocupan, ni preocupan en darles digno
sepelio.
Blas González los definía como
lugares ocupados por el silencio, que viven en los márgenes del presente. En
estos lugares se hace evidente la metáfora del olvido como un silencioso manto
de nieve que se deposita sobre viejas fotografías y apenas deja entrever una
sorda silueta del pasado.
Aquí jugamos con tres conceptos:
tiempo, espacio y silencio
Espacio y silencio: son los
espacios de silencio, en contraposición a los “No lugares” enunciados por Marc
Augé, donde se intuye la presencia humana, pero no se evidencia en estos
agujeros urbanos.
Tiempo y espacio: lo que estuvo y
ya no está; el tiempo aparentemente concluido, sobre el que reza una oración
laica. Lugares a medio, entre el fantasma y el ser humano camino; entre la
actividad y la nada. Lugares con pasado vivo, un presente desolado y un futuro
incierto
Tiempo y silencio: nada tiene que
perder excepto la impuesta tares de respirar. Una espera para diferir sus
problemas, con la esperanza de que los resuelva la muerte